TRANSNATIONAL MIGRANTS COORDINATION

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El 25 de abril se hizo una gran asamblea en línea organizada por la Coordinadora Transnacional de los y las Migrantes, con decenas de participantes de diferentes países europeos, Turquía, Norte de África, Sudamérica y Estados Unidos. La asamblea demostró que la organización transnacional del movimiento de los y las migrantes en los últimos meses ha sido capaz de consolidarse y expandirse. La CTM, que nació con el objetivo de afirmar la fuerza política de los migrantes, superando el aislamiento y la fragmentación de las luchas locales, ha hecho de este primero de mayo la ocasión de unir diferentes caminos en un horizonte común de lucha para exigir un permiso de residencia europeo sin condiciones y salarios mas altos para cada trabajador migrante. El 1 de mayo pondremos la voz política de los migrantes en el centro del día de los trabajadores, para dar visibilidad a sus condiciones de vida y de trabajo y para dar voz a su rechazo a ser sometidos al racismo institucional, al chantaje de los documentos, a la explotación y a la violencia fronteriza y patriarcal. Este camino es el inicio de un camino de lucha para realizar la huelga transnacional de los migrantes, contra la explotación y el racismo, por la libertad de circulación y de permanencia.

En cada uno de los países en los que vivimos existen leyes específicas que regulan la vida y el trabajo de los migrantes -la ley Bossi-Fini en Italia, la circular Valls en Francia, la ley de extranjería en España, etc.-. -Sin embargo, independientemente de las especificidades de cada uno de ellos, las condiciones de los migrantes son similares en todas partes. En todas partes se les hacina en campos de refugiados o centros de detención sin protección contra el covid y sin condiciones sanitarias sostenibles. En todas partes, en las fábricas, los almacenes, los campamentos, los servicios de limpieza, la construcción de edificios, es decir, en todos los trabajos esenciales, se les pone a trabajar sin contrato, o con contratos de corta duración, bajo el chantaje constante de la renovación de los permisos de residencia, los retrasos y la discrecionalidad de las administraciones públicas. En todas partes, las mujeres migrantes que trabajan en casas, almacenes o servicios de limpieza son doblemente explotadas como mujeres y como migrantes y, como han señalado varios partecipantes a la asamblea, son las mujeres migrantes las que han realizado la gran mayoría de los trabajos esenciales, sin estar regularizadas, y sin protección de Covid, corriendo el riesgo de infectarse a sí mismas y a sus familias. En todas las fronteras, a menudo militarizadas, los migrantes sufren amenazas, violencia y el riesgo constante de ser rechazados, habiendo afrontado a menudo viajes peligrosos organizados por asociaciones delictivas.

Contra todo esto, el 1 de mayo queremos alzar la voz juntos y juntas y decir que no tenemos miedo: estamos dispuestos a unirnos en la lucha transnacional no sólo contra las leyes racistas locales, sino contra el racismo, la explotación y la violencia que rigen nuestras vidas en todas partes. Nuestra lucha contra la explotación del trabajo migrante es global, porque global es el capital y global es nuestra aspiración a la libertad. Por eso queremos que el 1 de mayo sea un primer paso común hacia una huelga transnacional de migrantes. La huelga es necesaria: frente al rechazo de escuchar las reivindicaciones de los migrantes sans papiers en Francia, frente a la continuación del chantaje de los documentos en todas partes, frente a la explotación en el trabajo y en las cadenas de cuidados, frente a la repetición de la violencia fronteriza, frente al patriarcado, la respuesta de los migrantes sólo puede ser aumentar la lucha a nivel europeo y transnacional. Porque lo transnacional es el sistema contra el que queremos luchar y lo transnacional es nuestra fuerza: allí donde lucha un migrante, encontramos aliados, allí donde alguien lucha del lado de los migrantes, encontramos aliados. Además, en varias intervenciones se subrayó la importancia de vincular las reivindicaciones de los migrantes con las de quienes luchan contra la explotación y la violencia patriarcal: el 1 de mayo decimos que hoy no podemos luchar contra la explotación sin luchar por la libertad de los trabajadores migrantes y que no podemos luchar contra la violencia patriarcal sin luchar por la libertad de las mujeres migrantes.

El 1 de mayo nos manifestaremos en Bruselas, Lyon, Madrid, Berlín, Lesbos, Bolonia, París, Turín, Estambul y muchas otras ciudades, sacando a la calle consignas y reivindicaciones comunes: permiso de residencia europeo para todos y sin condiciones, sin relación con el trabajo, los ingresos, la familia y el país de origen; mayores salarios para todos los trabajadores migrantes; cierre de los centros de detención; apertura de las fronteras.

Haremos oír nuestra voz porque hasta que los migrantes no se liberen del racismo, el patriarcado y la explotación, nadie será realmente libre. También habrá otras manifestaciones, no relacionadas con nosotros: el 1 de mayo llevaremos la voz de los migrantes en todas las manifestaciones que hagamos.

La presencia de activistas de Chile, México, Argentina y Estados Unidos durante la asamblea también demostró que la condición de los migrantes y la lucha de los mismos es la misma más allá del sistema racista construido por la Unión Europea. Su presencia no sólo significó una fuerte solidaridad con las movilizaciones de los migrantes en Europa, sino que mostró la importancia de la creciente comunicación entre los migrantes de todo el mundo. La organización transnacional debe crecer. La huelga transnacional de migrantes debe ser una realidad. La Coordinación Transnacional de los y las Migrantes es la herramienta para fortalecer y ampliar nuestra voz colectiva y nuestro rechazo. El 1 de mayo es un comienzo.

Leer el llamamiento con la lista de adhesiones a la jornada de lucha transnacional del 1 de mayo AQUI